El proyecto europeo ‘Life Demine’ desarrolla una nueva tecnología para mitigar el impacto ambiental de minas abandonadas, como la de La Soterraña

El director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Pablo Álvarez Cabrero, señalaba ayer que la tecnología desarrollada por el proyecto europeo Life Demine para mitigar la contaminación de los recursos hídricos causada por explotaciones mineras abandonadas ha mostrado su viabilidad técnica.

Esta tecnología innovadora se ha ideado mediante la combinación de métodos de tratamiento de efluentes basados en electrocoagulación y tratamiento por membranas. “El trabajo ha demostrado que puede reducirse significativamente la toxicidad asociada a metales y exceso de salinidad y, en consecuencia, su impacto sobre ecosistemas acuáticos. De hecho, su eficiencia, experimentada a escala piloto en minas abandonadas de Alemania y Reino Unido, ha sido cercana al 100%”, ha agregado el director.

Adicionalmente, se ha desarrollado un simulador que toma en consideración aspectos sociales, ecológicos -efectos toxicológicos o emisiones de gases de efecto invernadero- y económicos para calcular y comparar el coste y beneficio de escenarios en los que se aplica la nueva tecnología desarrollada con otros en los que no se utiliza. Esta herramienta permitirá a organismos públicos, reguladores, gestores y otros agentes clave conocer el rendimiento y los beneficios ambientales de la tecnología desarrollada.

La voluntad del Gobierno de Asturias es promover el uso de esas tecnologías en la descontaminación de minas, como la de Soterraña, o en la depuración de aguas de puertos”, ha explicado Cabrero.

El Principado ha participado como socio en el proyecto Life Demine, liderado por el Centro Tecnológico Beta de la Universitat de Vic-Universitat Central de Catalunya, y en el que también se han implicado la Universidad de Swansea, el Dresden Groundwater Research Centre y la empresa Elentec. La iniciativa, dotada con un presupuesto de 2.184.632 euros -de los cuales 1.310.477 provienen del programa Life de la Unión Europea- se inició en 2017 y concluyó el pasado junio.

La participación de Asturias ha consistido en analizar la idoneidad de implantación de la nueva tecnología, desde el punto de vista legislativo y administrativo, en explotaciones abandonadas de España.

Dentro del progama se desarrollaron actividades educativas con alumnado del IES Santa Cristina de Lena, con el fin de mostrar el impacto de los efluentes de esas explotaciones sobre la calidad de las aguas de su entorno. También se convocaron talleres prácticos para divulgar la utilidad de las nuevas tecnologías del proyecto Life Demine para eliminar el impacto ambiental de los efluentes.

Actualmente, Europa cuenta con 3.460 minas abandonadas, que generan un impacto ambiental sobre los ecosistemas acuáticos muy poco conocido por la sociedad. Los estudios realizados reflejan que los efluentes de minas abandonadas pueden contener altas concentraciones de metales pesados o sales, que se filtran a través del suelo y van a parar a los ríos, donde pueden provocar un fuerte impacto en la biodiversidad y los ecosistemas.

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