El nuevo centro de salud de La Pola, inaugurado el pasado 23 de marzo tras décadas de reivindicaciones vecinales, ha supuesto una mejora evidente en cuanto a instalaciones, espacio y accesibilidad. Sin embargo, apenas semanas después de su puesta en marcha, las críticas de los usuarios se centran ahora en la falta de personal y en los plazos de espera para obtener cita con el médico de familia.
Según varios testimonios recogidos por llenaaesgaya.es, actualmente se estarían dando citas para Medicina de Familia con una demora media cercana a los 15 días. Las quejas se han repetido en las últimas semanas, especialmente entre vecinos que señalan que el cambio de edificio no ha venido acompañado, a su juicio, de un refuerzo de medios humanos.
“Pedí cita este lunes, día 11, y me dan cita presencial para el 27”, nos relataba ayer por teléfono una usuaria, visiblemente molesta por la demora. Otro vecino trasladaba una situación similar: “Dos veces que pedí vez en el nuevo centro, dos semanas de espera cada una”.
Las críticas también alcanzan al servicio de Pediatría, donde algunos usuarios denuncian dificultades para acceder a citas en plazos razonables. La reclamación que más se repite entre los vecinos es la necesidad de más personal sanitario, una vez que Lena ya cuenta con unas instalaciones modernas y de mayor capacidad.
“De nada sirve un monstruo de edificio si vamos a tener menos médicos que cuando el anterior funcionaba bien”, resumía uno de los testimonios recibidos por este medio, reclamando que, tras la inauguración, “los políticos no se olviden del tema, tan necesario es el edificio como más personal”.
Una infraestructura reclamada durante décadas
El nuevo centro de salud de Lena entró en funcionamiento el 24 de marzo, después de una inversión superior a los siete millones de euros. El edificio sustituyó al anterior consultorio y está diseñado para atender a una población cercana a las 9.000 personas.
La apertura puso fin a una reivindicación histórica en el concejo, prolongada durante aproximadamente 40 años, y permitió duplicar prácticamente la superficie disponible hasta alcanzar los 2.284 metros cuadrados.
El inmueble cuenta con áreas de Medicina de Familia, Pediatría, salud bucodental, fisioterapia, urgencias, extracciones, matrona, administración y espacios de educación sanitaria, además de zonas de descanso para el personal y aparcamiento propio.
También incorpora mejoras en materia de accesibilidad y eficiencia energética, con elementos como aseos adaptados para personas con ostomía, mobiliario ergonómico y paneles fotovoltaicos capaces de cubrir parte del consumo eléctrico del edificio.
El debate pasa ahora al personal
Pese a estas mejoras, las quejas ciudadanas sitúan ahora el foco en la organización asistencial y en la plantilla disponible. Los usuarios consultados valoran positivamente el salto que supone el nuevo inmueble, pero insisten en que la calidad del servicio depende también de poder acceder a la atención médica en plazos adecuados.
La situación mantiene abierto el debate sobre la necesidad de acompasar las nuevas infraestructuras sanitarias con una dotación suficiente de profesionales, especialmente en un concejo como Lena, donde el centro de salud presta servicio a población urbana y rural.



