
El banco de libros del IES Santa Cristina de Lena, gestionado por el AMPA del centro, cerró el inicio de este curso con 395 libros entregados a las familias y una inversión de 4.078 euros en nuevos ejemplares. La iniciativa funciona gracias a una combinación de donaciones de las propias familias y fondos procedentes de las cuotas de socios del AMPA, que permiten mantener y renovar el material disponible cada año.
Según explican desde la presidencia del AMPA, la asociación se encarga directamente de la gestión del banco de libros: recoge los ejemplares al finalizar el curso y vuelve a repartirlos al comienzo del siguiente, facilitando que puedan ser reutilizados por otros alumnos.
El sistema depende en buena medida de la colaboración de las familias. Los libros que ya no van a utilizarse pueden incorporarse al banco mediante donaciones, ampliando así el fondo disponible y reduciendo la necesidad de realizar nuevas compras.
Más de 4.000 euros para renovar ejemplares
Además de reutilizar los libros ya disponibles, el AMPA destina parte de las cuotas de sus socios a la adquisición de nuevos materiales cuando resulta necesario.
Este año, los cambios en algunos libros obligaron a realizar una inversión especialmente importante: 4.078 euros destinados a comprar nuevos ejemplares para mantener operativo el banco. En total, durante el inicio de curso se distribuyeron 395 libros entre las familias del instituto.
Un llamamiento a las donaciones y a participar en el AMPA
Desde la asociación animan a las familias a donar aquellos libros que hayan tenido que comprar y que ya no necesiten. El objetivo es que los ejemplares puedan continuar utilizándose durante próximos cursos y contribuir a reducir el gasto que supone para las familias la adquisición de material escolar.
El AMPA anima además a las familias del IES Santa Cristina a asociarse, ya que las cuotas permiten disponer de recursos para mantener iniciativas como esta y afrontar la compra de nuevos libros cuando los existentes dejan de ser válidos.
El banco de libros se mantiene así como una herramienta de colaboración entre las familias del centro, basada en la reutilización, las donaciones y la aportación económica del propio AMPA para intentar aliviar el desembolso que supone el comienzo de cada curso.


