Actualidad

Zaqueo repasa en Calla Oh la época dorada del baloncesto en Lena y reivindica recuperar el deporte como espacio de formación y convivencia

Hay personas que no solo entrenan equipos. Entrenan generaciones. El episodio número 30 de Calla Oh tiene como protagonista a José Alberto Rodríguez Alonso, conocido por prácticamente todo el mundo como Zaqueo, una figura estrechamente ligada a la historia reciente del baloncesto lenense. Más de tres décadas de equipos, jugadores, viajes y pabellones llenos sirven para recorrer una época en la que el deporte se convirtió también en una auténtica escuela de vida.

La historia comienza precisamente explicando un nombre que ha terminado eclipsando al real. Zaqueo llegó en 1981 al Colegio El Pilar procedente de Santa Cruz de Mieres y, durante unos ejercicios espirituales le tocó leer la parábola de Zaqueo. Por su baja estatura, sus compañeros encontraron rápidamente el mote perfecto. Tanto arraigó que, años después, el propio director del colegio llegó a buscar sus datos como «Zaqueo Rodríguez Alonso» sin saber que en realidad se llamaba José Alberto.

El Pilar, el lugar donde descubrió el baloncesto

Su llegada a El Pilar supuso también descubrir un deporte que hasta entonces prácticamente desconocía. Antes había practicado judo y fútbol sala —llegó a conseguir tres trofeos Zamora como portero menos goleado—, pero fue en el colegio donde apareció el baloncesto.

Zaqueo recuerda una época en la que el deporte impregnaba la vida diaria del centro. Se entrenaba durante el recreo, después de comer y nuevamente por la tarde. Él mismo llegó a permanecer en el colegio hasta las diez de la noche y, ya en su segundo año, Cecilio, a quien considera su mentor, le puso al frente de un grupo de minibasket. Ahí comenzó una trayectoria como entrenador que terminaría extendiéndose durante décadas.

De aquellas primeras generaciones acabaría surgiendo lo que denomina el «Dream Team de Lena», con jugadores como Tony Ceballos o Javi «el Topu». El crecimiento fue extraordinario: Zaqueo recuerda temporadas con alrededor de 18 equipos, entre masculinos y femeninos, y un polideportivo lleno para seguir los partidos. El auge fue tal que vincula la construcción de la segunda pista del complejo deportivo con aquella enorme demanda generada por el baloncesto.

El nacimiento del sénior y un ascenso que casi acaba en la comisaría

La temporada 1993-94 marcó otro paso importante con la creación del primer equipo sénior, todavía vinculado a El Pilar y mediante un convenio con la entonces Fundación Municipal de Deportes de Lena.

Zaqueo recuerda especialmente el partido disputado en Siero en el que se jugaban el ascenso de Segunda a Primera Autonómica. Ganaron y regresaron a La Pola celebrándolo por las calles, tocando el claxon y saludando desde el coche.

La celebración terminó de una forma inesperada: la Policía Municipal los paró y los hizo bajar del vehículo. El episodio quedó finalmente en anécdota y pasó a formar parte de los recuerdos de aquellos primeros años del sénior lenense.

La «cancha del garaje» y aquellos partidos con el público encima

Otro escenario mítico aparece inevitablemente durante la conversación: la cancha de El Pilar, conocida en el baloncesto asturiano como la «cancha del garaje».

No cumplía las dimensiones reglamentarias actuales y apenas había espacio entre el terreno de juego y quienes acudían a presenciar los encuentros. Pero precisamente aquellas características la convertían en un lugar especialmente difícil para los visitantes.

Zaqueo recuerda auténticas «encerronas» deportivas y partidos con el recinto completamente abarrotado. En uno frente a Noreña, un aficionado visitante llegó incluso con una llave inglesa para golpear las canastas y hacer todavía más ruido. También recuerda haber ganado allí a Nueva Base de Avilés, un conjunto que posteriormente estuvo entre los mejores clasificados de un Campeonato de España.

«Si formas un buen grupo humano, vas a formar un gran equipo»

Sin embargo, cuando Zaqueo habla de sus mayores logros, los resultados deportivos pasan rápidamente a un segundo plano.

«Si tú formas un buen grupo humano, vas a formar un gran equipo», resume sobre una filosofía que asegura haber mantenido durante toda su trayectoria. Para él, buena parte de cualquier éxito deportivo comienza precisamente ahí.

Su papel como entrenador terminó desbordando muchas veces los límites de la cancha. Explica que algunos jóvenes pasaban con él incluso más tiempo que con sus propios padres y que acabó convirtiéndose en una persona de referencia para varias generaciones. Hubo jugadores con problemas familiares que llegaron a dormir en su casa y jóvenes a los que acompañaba durante los fines de semana simplemente porque necesitaban hablar o mantenerse ocupados.

Por eso, décadas después, considera que su mayor reconocimiento no está en un trofeo.

Lo encuentra cuando antiguos jugadores, algunos ya con sus propios hijos, lo presentan diciendo: «Este fue mi entrenador, pero es mi amigo». También recuerda la importancia que podía tener entonces mantener a los jóvenes vinculados a una dinámica deportiva en una época socialmente complicada.

Las Olimpiadas Marianistas, mucho más que una competición

Las Olimpiadas Marianistas ocupan otro de los grandes bloques del episodio. Zaqueo participó en numerosas ediciones y recuerda viajes a Valencia, San Sebastián, Jerez o Cádiz en los que los jóvenes de Lena tenían la oportunidad de competir con colegios que contaban incluso con jugadores integrados en canteras de grandes clubes.

Más allá de los resultados, las define como experiencias inolvidables de convivencia y aprendizaje que también le permitieron crecer como entrenador al salir del ámbito habitual del baloncesto asturiano.

Lena llegó incluso a organizar una edición en 1986, obligando a repartir encuentros entre instalaciones de La Pola, Santa Cruz, Ujo y Mieres. Un año después, en San Sebastián, llegó uno de los éxitos más recordados: el equipo femenino terminó conquistando la competición después de un partido cuya historia incluye una circunstancia difícil de olvidar: una canasta en propia cesta del rival en los minutos finales terminó desestabilizando el encuentro.

En 1995, otra generación, esta vez cadete masculina, volvió a proclamarse campeona.

De 18 equipos a apenas unos pocos

La conversación cambia de tono cuando analiza la situación actual. Zaqueo considera que móviles, redes sociales y consolas han modificado profundamente la relación de niños y adolescentes con el deporte y cree que las familias también tienen un papel importante a la hora de fomentar la actividad física.

La comparación con el pasado resulta especialmente gráfica. Frente a aquellos años en los que recuerda alrededor de 18 equipos de baloncesto en Lena, calcula que actualmente pueden quedar aproximadamente cuatro, cinco o seis. La recuperación del sénior, al que regresó esta última temporada como entrenador después de muchos años fuera, sí ha permitido volver a generar interés.

También echa de menos algo mucho más sencillo: espacios donde poder jugar espontáneamente. Recuerda los colegios llenos de chavales que dejaban las mochilas para reservar una cancha o una portería y considera que la progresiva desaparición de canastas y espacios deportivos abiertos ha contribuido a cambiar aquellos hábitos.

Más horarios y facilidades para practicar deporte en Lena

Zaqueo aprovecha el episodio para realizar una reivindicación concreta sobre las instalaciones municipales. Recuerda una época en la que el polideportivo se utilizaba sábados y domingos, mañana y tarde, mientras que actualmente señala limitaciones de horarios que dificultan tanto la práctica individual como el funcionamiento de los equipos.

Pone como ejemplo el conjunto sénior recuperado esta temporada: sus entrenamientos tuvieron que encajarse entre las 20:00 y las 21:30 horas, algo que puede resultar complicado para jugadores que trabajan o estudian.

«Si queremos que el deporte vuelva a ser un camino de evolución de la sociedad y necesario, deberíamos tener en cuenta cosas como estas», sostiene, reclamando un mayor apoyo institucional.

Cuando Lena recibía a algunas de las mejores canteras

Los recuerdos permiten además dimensionar hasta dónde llegó el baloncesto en el concejo. Zaqueo rememora los torneos celebrados coincidiendo con Les Feries, algunos de ellos con participación internacional, y la creación del Basket Lena alrededor del cambio de siglo.

Por La Pola llegaron a pasar equipos como CAI Zaragoza o Joventut de Badalona. En 1996, este último pertenecía a la generación de Raúl López, que posteriormente jugaría en el Real Madrid y en la NBA, aunque Zaqueo recuerda que el base no pudo acudir precisamente porque se encontraba concentrado con una selección española de categorías inferiores.

Después de permanecer fuera del baloncesto lenense desde 2008, Zaqueo regresó esta temporada y asegura haberse encontrado un grupo joven, con ganas de jugar y evolucionar. Una experiencia que refuerza su deseo de que Lena vuelva a recuperar parte de aquella cultura deportiva.

El episodio 30 de Calla Oh termina así con una reivindicación que resume buena parte de sus más de tres décadas alrededor de las canchas: trabajar no solo por recuperar el baloncesto, sino por recuperar el deporte como elemento de salud, convivencia y formación en Lena. Porque para Zaqueo, detrás de cada equipo siempre hubo algo más importante que ganar partidos: las personas que lo formaban.

Redacción

Entradas recientes

Lena renovará cien contenedores verdes y refuerza la limpieza de los actuales

El Ayuntamiento de Lena iniciará este viernes la renovación de un centenar de contenedores verdes…

3 horas hace

Compromisu lleva al Pleno los problemas de abastecimiento de agua en Corneyana

Compromisu por Ḷḷena ha registrado una batería de preguntas para el próximo Pleno ordinario del…

17 horas hace

Xomezana Riba acogerá la proyección de «El monte habito», el cortometraje de Miguel Solís rodado en su entorno

La biblioteca del centro social de Xomezana Riba acogerá el próximo sábado 3 de octubre,…

17 horas hace

El Club Patín El Pilar abre inscripciones para su Escuela de Patín de octubre a junio

El Club Patín El Pilar pondrá en marcha a partir del próximo mes de octubre…

1 día hace

La lenense Paula Pulgar Alves gana el XIX Premio María Josefa Canellada de literatura infantil y juvenil

La escritora y filóloga Paula Pulgar Alves, natural de Piñera Baxo (Lena), ha sido reconocida…

1 día hace

El Grupo de Participación Infantil y Adolescente de Lena vuelve el 6 de octubre

El Grupo de Participación Infantil y Adolescente de Lena retomará su actividad el próximo martes…

2 días hace