
Al organizar mudanzas en Gijón, conviene empezar por el calendario: cuándo debes dejar la vivienda actual y desde qué momento puedes entrar en la nueva. Aunque ambas estén cerca, un desfase entre esas fechas puede obligarte a buscar alojamiento o a guardar los muebles. Esta guía repasa cómo coordinar la salida y la entrada sin sobresaltos.
El problema de las fechas encadenadas
Un ejemplo: entregas tu piso de alquiler el día 31 y recibes las llaves del nuevo el día 1. Aunque sean días consecutivos, tendrás que resolver dónde pasar la noche y dónde guardar tus cosas hasta recibir las nuevas llaves. Habla con las dos partes con semanas de antelación, pregunta si puedes disponer de ambas viviendas durante unos días y compara ese coste con el del alojamiento y el almacenamiento temporal.
Si no hay solape: el almacenamiento temporal
Cuando las fechas no se pueden mover, pregunta a la empresa de mudanzas por el almacenamiento temporal: puede resolver el intervalo entre ambas viviendas, si hay disponibilidad y las condiciones te encajan. Se carga todo el día de la salida y se entrega en la fecha que acuerdes una vez confirmado el acceso a la nueva vivienda. Pide el precio por adelantado y confirma cómo queda protegido todo entre medias.
Dos portales, dos problemas de acceso
En una mudanza dentro de Gijón hay que resolver el acceso dos veces, y cada dirección puede tener restricciones distintas: zonas de estacionamiento regulado, calles semipeatonales del centro, avenidas con carril bus. Consulta qué autorización municipal requiere la mudanza y si hace falta reservar espacio en cada dirección; confirma quién tramitará la solicitud y organizará la señalización. Comprueba también los dos ascensores y las dos escaleras: que el sofá salga de la vivienda actual no garantiza que quepa por la escalera de la nueva.
Una jornada o varios viajes
Si tienes pocas cajas y puedes acceder a ambas viviendas durante varios días, hacer varios viajes por tu cuenta puede encajar. Antes de decidir, calcula el tiempo de cargar, desplazarte, aparcar y descargar en cada trayecto. Si también hay muebles que no puedes mover por tu cuenta, compara las opciones teniendo en cuenta el conjunto de la mudanza, no solo las cajas sueltas.
Coordinar la salida y la llegada
Si ambas operaciones están previstas para el mismo día, confirma los horarios de recogida, entrega de llaves y acceso a la nueva vivienda. Reserva tiempo para revisar y limpiar el piso de salida, y acuerda quién estará presente en cada dirección. Etiqueta las cajas por habitaciones y confirma la duración prevista con la empresa según el volumen y los accesos.
