La recuperación del río Naredo entre La Pola y la Ermita de la Flor supondrá una de las actuaciones de mayor envergadura de los últimos años sobre este entorno fluvial de Lena. El proyecto redactado para la Confederación Hidrográfica del Cantábrico cuenta con una inversión estimada de 4,1 millones de euros y un plazo previsto de ejecución de 16 meses.
Esta misma semana, el proyecto daba un nuevo paso administrativo con su salida a información pública, publicada en el Boletín Oficial del Estado. Ahora, la documentación permite conocer con mayor detalle cómo será una intervención que no se limitará al propio cauce: incluirá un nuevo saneamiento para Piedracea y Palaciós, la recuperación ambiental del Naredo, mejoras frente al riesgo de avenidas, la renovación de la senda fluvial y la creación de nuevas zonas recreativas.
El ámbito de actuación se extiende desde La Pola hasta la Ermita de la Flor, en Piedracea, pasando por Palaciós, sobre un río cuya cuenca ronda los 25 kilómetros cuadrados y que desemboca en el río Lena.
Una de las principales actuaciones será la solución a los vertidos de aguas residuales procedentes de Piedracea y Palaciós.
Para ello se construirá un nuevo colector por gravedad de 2.091 metros de longitud y 315 milímetros de diámetro, que permitirá conectar estos núcleos con el sistema de saneamiento existente en La Pola.
La nueva infraestructura contará con 99 pozos y dos aliviaderos, permitiendo recoger y conducir las aguas residuales hasta la red general y evitando su llegada al Naredo.
Se trata, por tanto, de una actuación que tendrá consecuencias directas sobre la calidad del agua y las condiciones ambientales del río.
Otro de los grandes bloques del proyecto estará centrado directamente en el Naredo. Actualmente, el tramo presenta diferentes signos de degradación que se pretenden corregir mediante una recuperación hidromorfológica del río y sus riberas.
Las obras contemplan subsanar las discontinuidades existentes en el bosque de ribera, retirar revestimientos rígidos y posibles obstrucciones del cauce y proteger las márgenes mediante técnicas de bioingeniería, buscando soluciones más integradas en el entorno.
También se revisará la capacidad hidráulica de varios puentes y pasarelas existentes a lo largo del recorrido.
Este aspecto cobra especial importancia por el comportamiento torrencial del Naredo. El proyecto busca no solo recuperar ambientalmente el río, sino también aumentar la protección frente a posibles avenidas y reducir los riesgos asociados a la situación actual.
La recuperación de la conectividad ecológica tendrá también una actuación específica en La Pola.
El proyecto contempla instalar una escala para peces en el azud existente en la localidad, una infraestructura destinada a facilitar que la fauna piscícola pueda superar este obstáculo y desplazarse a lo largo del río.
Con ello se pretende recuperar parte de la continuidad natural del cauce y favorecer la movilidad de las especies presentes en el ecosistema fluvial.
La intervención tendrá también una vertiente directamente relacionada con el uso recreativo del entorno. Está previsto actuar sobre aproximadamente 2.000 metros de la senda fluvial entre La Pola y la Ermita de la Flor.
Los trabajos incluirán la mejora de la red de drenaje y la instalación de un firme naturalizado, además de adecuar recorridos existentes y generar nuevas posibilidades para transitar por el entorno.
El objetivo será compatibilizar el uso público de la zona con la recuperación ambiental del río, mejorando un itinerario utilizado habitualmente para caminar y disfrutar del entorno del Naredo.
El proyecto no se limitará a acondicionar el camino. También contempla la creación de dos nuevas áreas recreativas a lo largo del recorrido.
Una de ellas será un pequeño parque fluvial en las proximidades de La Pola, mientras que aguas arriba se habilitará una segunda zona de descanso.
Estos espacios buscan poner en valor el entorno del Naredo y favorecer un uso público sostenible, integrándose dentro de la actuación ambiental prevista para el conjunto del tramo.
La redacción del proyecto fue adjudicada el 2 de agosto de 2024 a Ingiopsa Ingeniería S.L. por 66.405,33 euros. Ese trabajo ya ha concluido y la actuación resultante cuenta con un presupuesto base de licitación de 4.020.343,33 euros, situándose la inversión estimada global en torno a los 4,1 millones.
Como adelantó esta semana llenaaesgaya.es, el proyecto se encuentra actualmente en información pública, después de que el BOE publicase el pasado 18 de agosto el correspondiente anuncio junto con la relación de bienes y derechos afectados.
En conjunto, la actuación plantea una transformación que va mucho más allá de una mejora estética del entorno: resolverá problemas de saneamiento, actuará sobre el riesgo de avenidas, recuperará el cauce y sus riberas y renovará el recorrido peatonal entre La Pola, Palaciós, Piedracea y la Ermita de la Flor.
Una intervención de más de cuatro millones que, una vez supere la tramitación pendiente y llegue a ejecutarse, supondrá un importante cambio tanto para el río Naredo como para los núcleos y espacios que atraviesa.
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