
El presidente del Principado, Adrián Barbón, volvió a situar este martes el peaje del Huerna entre las principales reivindicaciones de Asturias durante su intervención de apertura del Debate de Orientación Política General en la Junta General. La sesión corresponde al último debate de este tipo de la actual legislatura.
Barbón incluyó la AP-66 dentro de las cuestiones en las que, a su juicio, el Gobierno asturiano debe «anteponer Asturias», junto a asuntos como la vivienda, el control de la población de lobos o la financiación autonómica.
En su discurso, defendió que proteger los intereses de la comunidad pasa también por reclamar «unas conexiones dignas» y por «acabar con agravios como el peaje de Huerna», al tiempo que apostó por mantener la colaboración con otras administraciones cuando esta resulte beneficiosa para Asturias.
«Exigimos el fin del peaje del Huerna»
El mensaje más directo llegó al abordar las reivindicaciones en materia de infraestructuras. Barbón anunció que la Consejería de Movilidad volverá a convocar la Alianza por las Infraestructuras con el objetivo, en esta ocasión, de avanzar hacia lo que definió como una «exigencia de resultados».
Dentro de ese planteamiento, el jefe del Ejecutivo asturiano fue explícito respecto a la AP-66: «Exigimos el fin del Peaje del Huerna, por injusto e ilegal», afirmó durante su intervención.
La consideración de la prórroga como ilegal forma parte de la posición que el Ejecutivo autonómico viene defendiendo desde el dictamen de la Comisión Europea sobre la ampliación de la concesión. El Gobierno asturiano ya había anunciado en 2025 su intención de promover su revocación ante las instituciones europeas.
Bonificación total hasta que desaparezca definitivamente
Barbón separó además dos reivindicaciones: la supresión definitiva del peaje y las medidas que el Principado reclama mientras esa eliminación no llegue.
Así, reiteró que el Gobierno de Asturias quiere que se compense a los conductores mientras continúen las obras que están deteriorando las condiciones de circulación por la autopista, pero elevó nuevamente la petición hasta reclamar la bonificación total del peaje como solución inmediata.
«No sólo pedimos que se compense mientras persistan las obras que deterioran el servicio, sino que reclamamos la bonificación total como solución inmediata en tanto no se elimine definitivamente», señaló.
La reivindicación no es nueva. La Consejería de Movilidad ya reclamó formalmente al Ministerio de Transportes el pasado julio la suspensión o bonificación total mientras persistiese la degradación del servicio provocada por obras, restricciones e incidencias en la AP-66.
El Huerna, dentro de una nueva ofensiva por las infraestructuras
La reclamación sobre el peaje formará parte de una batería más amplia de exigencias que el Principado quiere trasladar al Estado.
Barbón anunció que reclamará también un calendario concreto para varias infraestructuras pendientes, entre ellas los accesos a El Musel y Zalia, la humanización de la avenida Príncipe de Asturias, el enlace de Robledo y la autovía del suroccidente.
El Gobierno autonómico propondrá asimismo remitir a la Unión Europea un informe técnico para defender la plena interoperabilidad ferroviaria del Corredor Atlántico en Asturias, incluyendo la implantación del ancho internacional. Este anuncio fue confirmado este mismo martes durante el debate.
El presidente volvió así a colocar el Huerna entre los asuntos centrales de la agenda asturiana, combinando una reclamación inmediata —no pagar el peaje mientras las obras sigan afectando al servicio— con el objetivo de fondo que el Principado viene defendiendo desde hace meses: la eliminación definitiva del canon de la AP-66.



