La lectura íntegra en asturianu de una moción de Compromisu sobre accesibilidad terminó provocando uno de los momentos más tensos del Pleno.
Nada más finalizar la lectura, el PP pidió escuchar la propuesta también en castellano. Compromisu rechazó repetirla, defendió su derecho a utilizar el asturianu y recordó que la moción había sido registrada también en castellano. Los populares insistieron: «Tenemos el derecho a escuchar la moción en castellano».
La discrepancia llevó a parar momentáneamente la sesión y realizar un receso para consultar la normativa municipal. Tras la consulta, la Presidencia señaló que la ordenanza vigente ampara el derecho a expresarse en asturianu durante el Pleno.
El PP mantuvo su postura. Su concejal insistió en que «la lengua oficial del Estado es el castellano» y defendió que los concejales tenían derecho a escuchar las intervenciones en castellano «porque a lo mejor no entendemos el asturiano».
Pero la tensión continuó. Javier Fernández, portavoz socialista, cargó contra la polémica: «Estamos fartucos de escuchar fataes que van a la forma y no al fondu, la xente tien derechu a expresase como le de la gana dentro de la legalidá».
Fernández insistió después: «Parézme que ye una cosa que ye fata», provocando protestas del PP. La alcaldesa intervino: «Agradecería que se hablara con propiedad, sin entrar en ataques ni puyas».
En la réplica, Marinero, concejal del PP, pidió que se retractase y advirtió: «Si entramos en descalificaciones, yo no soy de los que me quedo atrás», añadiendo que se estaba abriendo «una puerta que va a ser difícil de cerrar».
Javier Fernández defendió que sus palabras se referían al argumento y no a la persona, precisando que hablaba de un «argumento fatu», equivalente a un argumento «necio, absurdo o sin fundamento».
Una moción en asturianu, un receso para consultar la normativa y un intercambio de reproches que desplazó durante varios minutos el debate sobre accesibilidad.
