José María Montes impulsa una iniciativa cultural, literaria y visual que recuperará fotografías, personajes, lugares y relatos de la memoria colectiva del concejo combinando investigación, tradición oral y nuevas herramientas tecnológicas.
Lena guarda miles de historias que difícilmente aparecen en los grandes libros de historia. Fotografías cuyo contexto comienza a olvidarse, personajes que permanecen en el recuerdo de las generaciones de mayor edad, edificios y rincones que desaparecieron hace décadas o anécdotas que sobrevivieron gracias a las conversaciones familiares, los chigres y las plazas.
Recoger esos pequeños fragmentos antes de que terminen perdiéndose es el objetivo de «Los Hilos de la Memoria», un nuevo proyecto impulsado por José María Montes que nace en La Pola y que pretende recuperar y divulgar la memoria colectiva a través de la investigación, la escritura, el patrimonio, la historia oral y las nuevas tecnologías.
La iniciativa parte de Lena, un concejo que durante el último siglo ha experimentado importantes transformaciones sociales, urbanísticas e industriales y que conserva un importante patrimonio documental, fotográfico y, especialmente, oral.
Tirar del hilo de una fotografía
Una de las bases del proyecto estará precisamente en investigar qué existe detrás de las fotografías antiguas. No se tratará únicamente de recuperar una imagen y mostrar cómo era determinado lugar, sino de tirar del hilo: conocer quién aparece en ella, qué estaba ocurriendo, cómo era la vida en aquel momento y qué historias permanecen asociadas a ese espacio o a sus protagonistas.
Para ello, «Los Hilos de la Memoria» bebe también del legado dejado por cronistas y fotógrafos locales como Gaudencio Tomillo o Tino Rebustiello, además del importante archivo de José Carlos Álvarez, compuesto por más de 600 fotografías históricas.
Fotografías, documentos, testimonios, personajes populares y pequeñas anécdotas servirán como punto de partida para construir relatos capaces de acercar aquella realidad a las generaciones actuales.
Recuperar lugares que ya no existen
El componente visual tendrá también un peso destacado. El proyecto utilizará herramientas contemporáneas y tecnologías de inteligencia artificial generativa para recrear y contextualizar determinados espacios, personajes y escenas del pasado, siempre partiendo de la documentación y la investigación previa.
Entre los primeros ejemplos se encuentra la Fonte de los Cuatro Caños, desaparecida en 1957, cuya imagen permite acercarse de una forma diferente a un espacio que durante décadas formó parte del paisaje cotidiano de La Pola.
También se explorarán personajes y escenas de comienzos del siglo XX, como Jaminón y sus collacios, tratando de reconstruir no solo su apariencia, sino también elementos como las relaciones sociales, las formas de hablar y el ambiente de aquellos chigres y plazas.
El objetivo no es sustituir las imágenes históricas, sino utilizar las posibilidades actuales para ayudar a imaginar y comprender una realidad de la que, en muchas ocasiones, apenas quedan fotografías o testimonios.
José María Montes: «Yo soy el último protagonista»
Detrás de la iniciativa está José María Montes, con hondas raíces familiares y un profundo vínculo afectivo con Lena, además de una especial pasión por la escritura y por la microhistoria oral de las comunidades.
Sin embargo, Montes tiene clara cuál quiere que sea su posición dentro de «Los Hilos de la Memoria»: él no pretende convertirse en el protagonista del proyecto.
Su labor, explica, será fundamentalmente la de un «hilador», encargado de recoger los diferentes hilos que permanecen dispersos entre fotografías, documentos, recuerdos y conversaciones para intentar unirlos y darles una segunda vida.
Los verdaderos protagonistas serán los mayores del concejo, sus recuerdos, las plazas, los edificios y lugares desaparecidos, los personajes populares y aquellas historias que durante generaciones se contaron en los chigres, las casas y los espacios de encuentro.
También quienes anteriormente dedicaron su tiempo a documentar y conservar la historia local. El trabajo realizado por fotógrafos, investigadores y cronistas constituye ahora una valiosa puerta de entrada para seguir descubriendo el pasado del concejo.
Una memoria que todavía está a tiempo de conservarse
Una de las principales razones para poner en marcha el proyecto es precisamente el paso del tiempo. Lena conserva todavía una importante memoria oral entre sus generaciones de mayor edad, pero una parte de ella corre el riesgo de desaparecer si no se recoge y documenta.
«Los Hilos de la Memoria» quiere prestar especial atención a esas pequeñas historias que normalmente quedan fuera de los relatos históricos convencionales: cómo era una determinada plaza, quién regentaba un establecimiento, qué personaje conocía todo el pueblo, cómo se relacionaban los vecinos o qué anécdotas pasaban de padres a hijos.
Se trata, en definitiva, de hacer historia desde lo cotidiano, utilizando los recuerdos individuales para reconstruir una memoria que pertenece al conjunto de la comunidad.
De las redes sociales a la lectura
El proyecto tendrá además una vertiente específicamente pensada para los nuevos hábitos de consumo de contenidos. Instagram funcionará como puerta de entrada visual, utilizando fotografías, recreaciones y pequeñas píldoras capaces de despertar la curiosidad por cada historia.
Pero la intención es ir más allá del consumo rápido de las redes sociales. Las historias completas tendrán su espacio en el blog del proyecto, donde podrán desarrollarse con mayor profundidad las investigaciones, relatos y contextos asociados a cada publicación.
De esta forma, «Los Hilos de la Memoria» busca también convertir una imagen que aparece mientras se desliza por una red social en una invitación a detenerse, descubrir y leer.
Aunque sus primeros pasos estarán estrechamente ligados a La Pola y al concejo de Lena, la iniciativa nace con vocación de crecer y abordar otras historias y territorios de Asturias.
Porque detrás de una fotografía aparentemente corriente puede esconderse una familia, un oficio desaparecido, una calle completamente transformada o una historia que alguien todavía recuerda. «Los Hilos de la Memoria» nace precisamente para tirar de esos hilos antes de que se rompan y conseguir que aquello que durante décadas sobrevivió de boca en boca pueda seguir contándose a las próximas generaciones.





