Hay proyectos empresariales que nacen de una oportunidad y otros que surgen de una necesidad. En el episodio número 24 de Calla Oh, Montse Rodríguez Gallego, fundadora de Damare Studio Pilates en Pola de Lena, comparte una historia marcada por la superación personal, el emprendimiento y la vocación de ayudar a los demás.
Con tan solo 24 años, una grave lesión de espalda cambió por completo el rumbo de su vida. Tras ser intervenida en dos ocasiones de una hernia discal y sufrir importantes secuelas, recibió un mensaje que muchas personas temen escuchar: tendría que acostumbrarse a vivir con dolor. Sin embargo, decidió buscar alternativas y comenzó un camino de formación que primero la llevó al taichí y, posteriormente, al método Pilates.
Aquella decisión terminó convirtiéndose en el origen de Damare Studio Pilates, un proyecto que comenzó en 2008 en un pequeño local de Hermanos Granda y que, tras años de crecimiento, se trasladó a sus actuales instalaciones hace una década. Hoy, el centro cuenta con alrededor de 200 alumnos, un equipo formado por tres profesionales y recibe usuarios no solo de Lena, sino también de otros concejos asturianos.
Durante la entrevista, Montse explica que su trabajo va mucho más allá del ejercicio físico. Defiende que detrás de muchas dolencias existe también un componente emocional y que cada persona necesita una atención completamente personalizada. Por eso, insiste en que el Pilates no debe entenderse únicamente como una actividad deportiva, sino como una herramienta para mejorar la movilidad, la fuerza, el control corporal y la calidad de vida.

La fundadora de Damare también desmonta algunos de los tópicos que todavía existen alrededor de esta disciplina. Recuerda que el método original fue desarrollado por Joseph Pilates utilizando sistemas de muelles y máquinas que diseñó durante su estancia en un campo de concentración, y lamenta que durante muchos años se haya considerado una actividad elitista cuando, en realidad, puede adaptarse a personas de cualquier edad y condición física.
El episodio también deja espacio para hablar de la realidad del emprendimiento. Rodríguez reconoce que ser autónoma implica asumir muchas responsabilidades invisibles y admite que, si pudiera volver atrás, cambiaría algunas decisiones relacionadas con la conciliación familiar. Recuerda con emoción haber tenido que regresar al trabajo apenas un mes después del nacimiento de su hijo, una situación que asegura que hoy viviría de otra manera.
En el plano personal, la invitada reflexiona sobre la importancia de encontrar momentos para desconectar después de jornadas intensas de trabajo y explica cómo la tranquilidad de su hogar le permite recuperar energías antes de volver al estudio, donde cada día recibe a decenas de personas con historias y necesidades muy diferentes.
La conversación también aborda la actualidad de Pola de Lena. Montse echa en falta más espacios de juego para los niños, reclama mejoras en algunos aspectos urbanísticos y muestra su preocupación por el descenso de la actividad física entre los más jóvenes. Aun así, deja claro que sigue sintiéndose profundamente vinculada al concejo y se define como «lenense hasta la médula», pese a residir actualmente fuera de la localidad.
Como es habitual en Calla Oh, la entrevista concluye con las preguntas rápidas del programa. Rodríguez elige La Flor como su fiesta favorita de Lena por los recuerdos de infancia que le trae y propone como futura invitada del podcast a Carlota, autora del libro Autoexplotación, por su experiencia y su visión sobre el mundo empresarial.
Con este episodio, Calla Oh ofrece una conversación cercana que pone el foco en las personas que hay detrás de los negocios locales y demuestra que, en ocasiones, los momentos más difíciles pueden convertirse en el punto de partida de una nueva vocación.

