
Los trabajadores de la estación invernal de Valgrande-Pajares han solicitado amparo institucional al Principado de Asturias ante lo que consideran una situación “insostenible” de presión mediática y social. En un escrito remitido a la Dirección General de Deportes y al comité de empresa, 33 de los 56 empleados del complejo denuncian un desgaste psicológico continuado y piden la disolución de la denominada Mesa de la Nieve, a la que atribuyen parte del clima de cuestionamiento público.
Según trasladan los firmantes, la plantilla viene soportando desde hace meses un ambiente de alarma constante ante cualquier incidencia menor, avería habitual o actuación de mantenimiento ordinaria, situaciones que —subrayan— forman parte del funcionamiento normal de cualquier estación de esquí. Ese alarmismo, aseguran, está generando nerviosismo y tensión añadida en un trabajo que ya de por sí implica operar maquinaria pesada y transportar personas en condiciones meteorológicas adversas.
Los trabajadores advierten de que esta presión no solo afecta a su bienestar emocional —con episodios de ansiedad, estrés y desgaste—, sino que puede comprometer la seguridad, tanto de los usuarios como del propio personal. En el documento recuerdan que buena parte de la plantilla acumula más de dos décadas de experiencia y trayectoria profesional, y consideran injusto verse “bajo sospecha permanente” dentro y fuera del ámbito laboral.
Entre las demandas trasladadas al Principado figura el reconocimiento explícito del daño psicológico y profesional que, a su juicio, se está produciendo, así como la adopción de medidas inmediatas para garantizar un entorno de trabajo seguro también desde el punto de vista psicosocial, en el marco de la prevención de riesgos laborales. En ese contexto, reclaman la disolución de la Mesa de la Nieve por entender que su actuación ha contribuido a la presión mediática y al cuestionamiento público de la profesionalidad de la plantilla.
Es la primera vez que los trabajadores de Valgrande-Pajares hacen pública una posición conjunta de este alcance. En su escrito precisan que no se trata de una confrontación, sino de una llamada de auxilio tras meses de presión acumulada.
Desde el Gobierno del Principado, la consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, ha pedido calma y ha calificado de “comprensible” la queja de los empleados, señalando que la seguridad de los usuarios comienza por la seguridad y estabilidad de quienes trabajan en la estación. Asimismo, ha destacado el compromiso y la rigurosidad con la que, según indicó, desempeña su labor la plantilla del complejo invernal.
